Fédération d'Associations et Centres d'Emigrés Espagnols en France
 


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Festival artístico hispánico en la ciudad de Vigneux sur Seine

Se celebró el sábado 19 de mayo, en la ciudad de Vigneux sur Seine un festival artístico organizado por tres asociaciones de españoles, Amistad Franco-española de Vigneux, Casa de España de Vitry y APFEEF de Ivry, en colaboración con la FACEEF y la alcaldía de esa ciudad del Departamento del Essonne.El festival estuvo protagonizado por los grupos de música y danza de las dos últimas asociaciones citadas, y por el dúo "Anda Jaleo", que componen Nuria Chocq, soprano, y su guitarrista habitual.

Dulzura, pasión y sensualidad fueron las cualidades que más impresionaron de Nuria al público de Vigneux, en un tarde, en que la artista dio pruebas, una vez más, de la altura refinada que ha alcanzado su arte, y de esa particularidad tan suya a comunicarse plenamente con la sala, apenas aparece sobre el escenario.
Los altavoces que inopidamente se negaron a funcionar, no consiguieron intimidar a la cantante, que dejó vagar su voz, libre de toda traba, por músicas tan ricas y variadas, como las que compusieran un Granados, un Rodrigo o un Manuel de Falla, o las inspiradas por poemas, como los escritos por Federico García Lorca, Miguel Hernández y otros poetas españoles.
No dudó tampoco en sumergirse y bucear por entre esas melodías y canciones tan populares de nuestra Zarzuela, muy conocidas de los hispanistas, pero que les encanta volver a escuchar, cuando son interpretadas por voces tan excepcionales, como la de Nuria. "Son nuestros pequeños 'fuegos artificiales' para concluir 'el jaleo' o fiesta española".
Pero si esta artista excepcional logró cautivar el auditorio, también lo consiguieron con mucha facilidad los grupos de baile de las dos asociaciones que actuaron esa tarde, el de la Casa de España de Vitry, y el de la APFEEF de Ivry, que menos mal que no se propusieron rivalizar entre ellos, porque el público se las habría visto y deseado para designar a un vencedor, tal fue la maestría que desplegaron ambos, habida cuenta de que apenas pueden ensayar dos horas por semana, pero de las que sin duda alguna sacan un provecho excepcional.

La sala, Daniel Fery de Vigneux, con capacidad para un poco menos de dos centenares de personas, se quedó pequeña, dada la gran movilización desplegada por las asocaciones organizadoras del acto, pues distribuyeron centenares de octavillas, además de enviar un correo individualizado a los socios. Todos los que acudieron, mitad franceses y mitad españoles, a imagen de lo que es la asociación y su Junta Directiva, aunque no habituados a este tipo de espectáculo, quedaron francamente impresionados.

La velada transcurrió con un alto grado de seriedad, lo que refleja unos organizadores muy bien entrenados y conocedores de su oficio. Así lo destacó el Presidente de Amistad Franco-española de Vigneux, Moisés Martínez, quien dio las gracias a todos los asistentes por su participación ejemplar : "durante el espectáculo, no se pudo oir, ni siquiera el ruido de una mosca, fuera del armónico y melodioso provocado por los artistas". Entre los invitados cabe destacar a numerosos componentes del recién elegido Concejo Municipal de Vigneux, entre los que se encontraba, el teniente de alcalde de cultura, Amezine Ahmedi, totalmente ganados por la fiesta.

Durante los descansos, los cocineros y cocineras, más numerosas estas últimas lo que indica que hay todavía problemas de paridad para algunas cosas, hicieron alarde de sus cualidades culinarias, ofreciendo por módicas sumas, destinadas a equilibrar los gastos ocasionados por la organización del acto, exquisitas rosquillas de la tierra de campos, churros, y bocadillos de chorizo, tortilla y otras variedades. En el mercadillo del domingo, se comentaba entre los pasillos de los puestos el buen espectáculo ofrecido por las asociaciones españolas.