Fédération d'Associations et Centres d'Emigrés Espagnols en France
 


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La FACEEF y su red asociativa organizan una exposición itinerante por Francia
realizada por el Instituto Español de la Mujer

La exposición, que lleva por título « La mujer en la Aldea global », se inauguró, el pasado mes de diciembre, en la Alcadía del Distrito 19 de París, en presencia de la Directora de dicho Instituto, Rosa María Peris ; de la Consejera de París, Violette Baranda, Delegada a la Igualdad Mujeres /Hombres en el municipio de la capital; y de varios miembros del Consejo Nacional de la FACEEF, asi como de numerosos responsables y miembros de las diferentes asociaciones federadas en esa entidad, con sede en la región parisina. La gira se concluirá en la ciudad pirenaica de Lavelanet a mediados de abril, donde actualmente se puede ver la exposición, después de haber sido presentada, con mucho éxito, en las ciudades de Saint Denis, Lyon y Marsella.

La gira ha sido posible gracias a numerosos organismos e instituciones franceses y españoles entre los que citaremos, el propio Instituto de la Mujer, el Observatorio de la Igualdad mujeres/hombres de la Alcadía de París, los municipios de Marsella, Saint Denis y Lavelanet ; Los Consejos Generales de Bouches du Rhone y del Ariège ; Los Consejos Regionales de PACA y Midi-Pyrinées ; y dos Comunidades Autónomas, las Juntas de Andalucía y de Extremadura, así como numerosas asociaciones francesas y españolas.

Los trece paneles que componen la muestra abordan problemáticas tan esenciales como lo son las de la pobreza, el hambre y la inseguridad en el mundo. Calamidades que afectan a más de un millar de seres humanos a través del globo, de los que dos tercios son mujeres, y que viven tanto en los países en vías de desarrollo, como en los más industrializados. Una disparidad ante la precariedad que no se justifica, como se evidencia en los textos de la exposición, pues las mujeres están jugando un papel esencial, por ejemplo, en la preservación del medio ambiente, particularmente en las zonas rurales.
Las cifras alarmantes que los científicos están dando a conocer estos días sobre el estado y la explotación agresiva que se está haciendo de nuestro planeta, amplifican la importancia de esa función protectora femenina. Son las mujeres las que en los llamados países del tercer mundo se ocupan de recoger el combustible para cocinar cuidando de no agotar los recursos, o del buen manejo y uso de las diferentes materias primas y riquezas naturales, como es el agua.

Las diferentes legislaciones tienen que garantizar que se alcance la igualdad de género en plazos razonables Si es cierto que en los últimos años se han hecho avances importantes en el reconocimiento de los derechos de las mujeres sobre todo en los países industrializados, los cambios son todavía muy lentos, como se insistió mucho en los diferentes debates que han tenido lugar en torno a la exposición. ¿Cómo se podría garantizar un progreso coherente y más significativo hacia la igualdad de género? « Únicamente sirviéndose de la legislación, como se ha hecho para avanzar en otros terrenos », según Rosa Peiris. Dio como ejemplo las medidas que estaba tomando el actual gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y que debían entenderse como el anuncio de otras nuevas antes de que finalice la actual legislatura.
Propósitos con los que coincidieron varios intervenientes, y, en particular, Violette Baranda, quien declaró que, «desafortunadamente, la experiencia ha demostrado que la paridad apenas progresaba en ausencia de medidas legislativas en favor de las mujeres, y que los discursos y la pedagogía no eran suficientes, aún con todo el valor que puedan tener las referencias a la universalidad del género humano », motivo por el que, la Consejera, se decía favorable a las leyes que se estaban aprobando en Francia, desde 1997, en favor de los derechos de las mujeres.

Los representantes de las asociaciones se mostraron preocupados por el escaso interés que se presta a los derechos de las mujeres emigrantes Un ejemplo concreto de desigualdad de género, lo han dado los representantes de las asociaciones, y es el que concierne a las mujeres españolas que emigraron durante los decenios sexenta y setenta, y que no pudieron conciliar la vida familiar con una vida laboral normal, como lo planteó Marie-Claude Muñoz , investigadora en la Escuela de Altos Estudios y Ciencias Sociales (EHSS), y lo reafirmó María Amparo Martínez Escamilla, Responsable de la Comisión de la mujer en la FACEEF, al abrir una de las mesas redondas. Así, aunque casi todas ellas trabajaron, lo hicieron, por lo general, en puestos poco valorizantes y muy mal pagados casi siempre. En muchos casos, sin estar siquiera declaradas, o a tiempo parcial solamente. El resultado es que al llegar a la vejez están percibiendo pensiones inferiores a quinientos euros, cantidad que no les permite hacer frente a las necesidades más elementales, como pagar el alquiler de una habitación en una Residencia para mayores. Dándose casos, y no tan extremos, en que, por dignidad, algunas mujeres ni siquiera reclaman las ayudas a las que tienen pleno derecho. Para la FACEEF y el movimiento asociativo, la exposición ha sido una ocasión para reunir a las mujeres emigrantes que residen en la capital gala y sus alrededores, y en otros puntos de Francia, para discutir de sus problemas específicos, darles conciencia del enorme potencial del que disponen, como lo muestra la implicación y las importantes tareas que están desarrollando en sus respectivas asociaciones, y también la labor que llevan adelante en tanto que ciudadanas.

Una experiencia que piensan continuar con otras iniciativas como la organización de seminarios, foros de discusión, mesas redondas, etc., en torno a estas y a otras cuestiones. Se trata ahora de que los poderes públicos den un mayor apoyo al Movimienrto Asociativo para que puedan hacer actividades como las celebradas, así como campañas permanentes para acabar con los estereotipos de género, favorecer la igualdad entre sexos en todos los dominios y sensibilizar a la población, y en particular a los más jóvenes, contra toda forma de violencia hacia las mujeres. La Directora de la Mujer abogó por una sociedad de acogida que permita ver la emigración como un enrequicimiento económico y cultural Rosa María Perís, quien se trasladó dede Madrid acompañada por la Responsable de exposiciones, Carmen Belmonte para asistir a este evento, impartió una conferencia, en la que, tras agradecer a los organizadores y a la Alcaldía de París la invitación que le habían cursado, y exponer las realidades de las mujeres emigrantes, afirmó, que la emigración de las mujeres plantea un doble reto : ante todo, « la integración de las mujeres en la sociedad de acogida, sin perder aquellos valores provenientes de su identidad cultural, y siempre en el marco de nuestro derecho comunitario » ; y, segundo, « promover una sociedad de acogida que permita ver la emigración como un valor para su desarrollo económico y la diversidad como un enriquecimiento cultural ».

En cuanto a los derechos, son los que da la ciudadanía, dijo, es decir, « reconocer sus derechos civiles, fomentar el ejercicio de sus derechos políticos, e impulsar el desarrollo de sus derechos sociales ». Y aunque no será un proceso fácil, puntualizó, habrá que debatir, «pues de nada nos sirve mirar para otro lado y que la realidad nos desborde ».
Un númeroso público participó en los distintos debates que tuvieron lugar Los temas de las mesas redondas se adaptaron a las circunstancias locales y a las características de los organizadores. Así, si en la que tuvo en lugar en la Alcaldía del 19, se centró en los derechos y los retos de los emigrantes para el siglo XXI, la que se desarrolló en Saint Denis, abordó la cuestión del peso de las mujeres en la economía mundial, con intervenciones de dos responsables nacionales de « Femmes solidaires », de la periodista Zelda Mayer, y de la Responsable de la Mujer de la FACEEF.
También se intercambiaron ideas sobre la situación que conocen las mujeres africanas en los diferentes países, y de las experiencias de intercambios que se están haciendo entre mujeres de diferentes orígenes, en diversas ciudades de la Seine-Saint Denis. Ante el interés que ha despertado la exposición, desde
« Femmes Solidaires », se ha solicitado a la FACEEF de hacer gestiones para organizar una nueva gira con ella, por el citado Departamento de la Seine-Saint Denis, a comienzos de 2006. También en Lyon, Marsella y ahora en Lavelanet, los debates han conocido y están conociendo una gran afluencia de público. Podemos calcular entre cinco mil y seis mil las personas que han podido ver la exposición.